Urgencias 24h, los 7 días de la semana +34 695 787 366
← Volver

Problemas frecuentes en tuberías de edificios antiguos

Fila de tuberías y contadores en la fachada de un edificio antiguo

Los edificios antiguos tienen un encanto que las construcciones nuevas rara vez consiguen igualar, y el casco histórico de Palma es un buen ejemplo de ello. Pero detrás de fachadas de piedra y patios centenarios suele esconderse un sistema de tuberías que ha ido acumulando capas de historia, literalmente, durante décadas. Conocer los problemas más frecuentes de estas instalaciones ayuda a anticiparse antes de que se conviertan en una avería seria.

Uno de los aspectos más característicos es la variedad de materiales que conviven en una misma instalación. En edificios con muchos años de antigüedad es habitual encontrar tramos construidos con materiales que hoy ya no se instalan, como plomo en acometidas muy antiguas, hierro galvanizado en tramos que se oxidan con el tiempo, o fibrocemento en algunas conducciones de desagüe de mediados del siglo pasado. No se trata de generar alarma: muchos de estos tramos llevan décadas funcionando sin incidentes, pero sí conviene que un profesional los identifique y valore su estado, porque los materiales antiguos se comportan de forma distinta a los actuales y su vida útil, tarde o temprano, llega a su fin.

Otro problema muy habitual es la reducción del diámetro interno por incrustaciones. Con los años, el agua va depositando cal y sedimentos en las paredes internas de la tubería, un proceso que se acentúa en zonas con agua más dura. Ese estrechamiento progresivo reduce el caudal disponible, provoca menor presión en los pisos más altos de un edificio y hace que la instalación sea mucho más propensa a atascos, incluso con un uso normal.

Las juntas y uniones agrietadas son otro clásico de las instalaciones antiguas. Cada unión entre tramos de tubería, especialmente en materiales que se han ido combinando a lo largo de distintas reformas, es un punto potencial de fuga. Con el paso de los años, los sellados originales se degradan, el material se dilata y contrae con los cambios de temperatura, y aparecen microfisuras que a menudo no se detectan hasta que ya han causado humedades en una pared o en el piso inferior.

En edificios con patios, jardines o arbolado cercano, la intrusión de raíces en tuberías de saneamiento es un problema recurrente. Las raíces buscan agua y nutrientes, y una tubería con una junta ligeramente abierta o una microfisura es una vía de entrada perfecta. Una vez dentro, la raíz sigue creciendo y termina por obstruir total o parcialmente el conducto, un problema que suele requerir inspección especializada para localizarlo con precisión.

Por último, está el efecto acumulado de décadas de reformas parciales. Es habitual que un edificio antiguo haya pasado por varias intervenciones a lo largo de su vida, cada una con los materiales y criterios de su época, sin una visión de conjunto de toda la instalación. El resultado son sistemas mixtos, con tramos de distintas épocas conectados entre sí, diámetros que cambian sin motivo aparente y soluciones improvisadas que, aunque funcionan, no siempre son la forma más eficiente ni segura de resolver el sistema completo.

En Tuberías y Aljibes trabajamos con frecuencia en el casco antiguo de Palma y en fincas históricas de toda la isla, y sabemos que cada edificio antiguo cuenta su propia historia a través de sus tuberías. Una inspección profesional, con cámara si es necesario, permite entender realmente el estado de la instalación antes de que aparezca una avería, y planificar las intervenciones con criterio en lugar de ir reaccionando problema a problema.

Urgencias desatascos 24h

Urgencias: 695 787 366